HACE DIEZ AÑOS...
¡Mi primer gran concierto!![]()
¡Mi primer gran concierto!![]()
Estaba el otro día paseando por Madrid y me encuentro con la calle de Navarra. Decidí adentrarme en ella y conocerla, ¿y con que me encuentro? Adoquines en la calle en vez de asfalto. Muy bien, muy adecuado, muy de Navarra.
Proseguí mi camino por la calle de Navarra, ¿y que fue lo siguiente que me encontré que llamó mi atención? ¡Una casa okupa! Sí señor, sin duda, estamos en la calle de Navarra.
El Melo's se encuentra en Lavapies, a medio camino entre la estación de metro de Lavapies y de Tirso de Molina. Se trata de un sitio bastante pequeño, pero que siempre está a reventar de gente. Sólo tienen ocho platos en su menú, pero de entre ellos destaca uno sobre manera: la Zapatilla.
¿Qué es una Zapatilla? (Tengo que ponerlo en mayúscula, es un manjar demasiado grande como para humillarlo con una inicial minúscula). Es como un sandwich, hecho con rodajas de pan cabezón de esos grandes y alargados, alcanzando los casi dos palmos de largo. El pan está tostado, y entre ambos panes descansan ingentes cantidades de queso, lomo y panceta. Pero cuando digo ingentes quiero decir que el sandwich tiene una altura mayor que un puño, y que los ingredientes rebosan por todos lados. Es imposible comérsela uno solo, hacen falta al menos cuatro personas.
Un atracón de grasa y calorías que sienta muy bien al cuerpo. La carne está en su punto, el queso, derretido, lo impregna todo... mmm... acabo de comer pero aun así se me hace la boca agua.
Aparte de las Zapatillas, el Melo's sirve raciones de croquetas deliciosas, de bechamel y jamón. Una bechamel practicamente líquida, pero que no se cae, y que está deliciosa. Y no es esa su única especialidad. También están las empanadillas de atún, que aunque tienen menos fama, no por eso dejan de ser magníficas.
El Melo's. uno de esos rinconcitos de Madrid a los que hay que ir al menos una vez.
En la estación de Atocha tienen un jardín tropical donde hay tortugas de agua. Siempre que paso por ahí me acerco a saludarlas. He llegado a pasar ahí horas, esperando trenes o turno en la taquilla de billetes, observando las peripecias de las tortugas, como aparecían sus cabecitas entre las hojas, como trepaban por las piedras hasta encontrar el sitio perfecto y como se lanzaban contra los pececillos para comérselas.
El otro día me fui a Pamplona en tren, y al pasar por delante del estanque me encontré con que lo habían vacíado. En aquel momento pensé que sería para limpiarlo, y que habrían trasladado a las tortugas a otro lado mientras hacían las tareas de mantenimiento, y que al terminar volverían a su lugar, su casa.
Y hoy me encuentro con esta noticia: "Estrellan un avión en la estación de Atocha para promocionar 'Perdidos'". Es decir, que no habían vaciado el estanque para limpiarlo, sino para montar publicidad del estreno de la tercera temporada de la serie en FOX (A estas alturas muchos sabemos ya quienes mueren en esta tercera temporada, la verdad sobre los otros, hemos conocido al intrigante Jacob, y sabemos como acaba la temporada). Y eso me hace temer por el paradero de las tortugas...
Espero que vuelvan.
Ni corto ni perezoso, tras volver de Seattle, hice el examen del TOEFL (Test Of English as a Foreign Language). Al contrario que con el GMAT, apenas preparé este examen. Lei de cuantas secciones constaba e hice ejercicios en internet el dia anterior. Así que, con jet lag y todo tipo de distracciones en mi cabeza, pero con diez días de práctica del idioma en Seattle, fui hasta el Edificio del Sario, en la UPNA, a las 11:15, hora en que habíamos sido citados para examinarnos.
La versión de TOEFL que yo hice fue la IBT (Internet Based Test). El examen se hacía en la sección de idiomas, en ese aula que tienen llena de ordenadores. Eramos unas 20 personas, la mayoría jóvenes que querían una beca para cursar sus estudios universitarios en el extranjero. El examen empezaba a las 12:00, para lo cual tenían que conectarnos a todos al servidor del TOEFL. Previamente nos hicieron firmar una declaración jurada de que no copiaríamos ni revelaríamos el contenido del examen. Pues bien, la primera pregunta era... jajaja!
Tras firmar, ser fotografiado, y asignárseme un puesto, espere a que todo el mundo estuviera registrado para empezar con el examen. La cosa se retrasó cerca de una hora, lo cual supuso momentos de histeria y pánico, rumores de aprobado general, y llamadas a Estados Unidos, probablemente para hablar con Mr. Toefl.
Pero finalmente la cosa empezó. Primera parte: el Reading. Tienes 20 minutos para leer una lectura y responder unas 15 preguntas, y luego 40 minutos para leer dos lecturas y responder 30 preguntas. Y luego puede o no puede haber otros 40 minutos para otras dos lecturas y otras 30 preguntas. Ese día lo hubo. La verdad es que esta es la parte más fácil del examen. Sinceramente, algunas preguntas se pueden responder sin leer el texto entero. ¿Cual es el significado más parecido a esta palabra? ¿A que sustantivo se refiere este pronombre? Las últimas preguntas siempre cuentan dos puntos y son algo más dificiles, teniendo que elegir tres parrafos de entre seis que resuman a la perfección el texto.
La segunda parte, el Listening. En comparación con como hablan algunos americanos, escuchar las conversaciones del examen era una gozada. Despacito, clarito, con buena pronunciación. Si quieres puedes tomar notas, pero la verdad es que no suele ser necesario. Tienen predilección por asuntos de biología, como volcanes, extinciones masivas, tortugas, evolución... Las preguntas son también muy sencillas, y sus respuestas nada rebuscadas. No es como el GMAT, donde la respuesta obvia solía ser la equivocada. Aquí si crees que está bien, es que está bien. Creo recordar que el Listening fueron dos conversaciones y una clase sobre el vidrio en Egipto.
Al alcanzar el Ecuador del examen llegan los diez minutos obligados de descanso. No tuve tiempo de ir a comer nada, sólo de ir al baño a cagar.
Al volver, me encontré con mi talón de Aquiles: el Speaking. El modus operandi de esta parte del examen es que lees y/o escuchas algo y te hacen una pregunta al respecto. Tienes unos 15 segundos para pensar la respuesta y entre 40 y 60 segundos para explayarte a gusto. Si algo había comprobado en Seattle es que tanto mi pronunciación como mi vocabulario habían decaído mucho. Así fue que en las primeras preguntas balbuceé tonterías y dije chorradas. En total son seis preguntas. La sexta la bordé, pero con mi "thick pronuntation". Probablemente no alcance mi objetivo por culpa de esta parte del examen.
La cuarta y última parte es el Writing. Dos redacciones, con 20 minutos para cada una. Para la primera te dan un texto para leer y después te ponen una grabación, y la redacción tiene que ver con algo de lo que has leido y escuchado. La segunda es sobre un tema genérico. A estas alturas del examen yo ya estaba que me caia tanto de hambre como de sueño, aparte de que las ganas que tenía de examinarme habían ido cayendo exponencialmente conforme avanzaba el tiempo (éste avanzaba de forma lineal y continua, es lo que tiene). Terminé la redacción a falta de 8 minutos, terminé el examen, mandé mis resultados, y me fui a casa, a comer. Eran las 5 de la tarde.
Al contrario que en el GMAT, en el TOEFL no te dan ninguna aproximación de cuantos puntos vas a sacar. Me dijeron que en tres semanas me darían resultados. Ha pasado solo semana y media...
Existen unas guías de viaje que se llaman "Top 10", y que cuentan, de un modo sencillo y resumido, cuales son los mejores lugares para visitar de un sitio. Me hubiera gustado encontrar algo así para mi viaje a Seattle. Encontré una web que, más o menos, me dio una idea de qué visitar. A continuación, voy a mostraros mi top10 de atracciones de Seattle.
1. OBSERVACIÓN DE BALLENAS
Bueno, vale, no se trata de una actividad propiamente dicha de Seattle. Más bien es algo que se puede hacer en las afueras de la ciudad. Mi recomendación es alquilar un coche y conducir por la Interstatal5 hacia el Norte hasta Anacortes. Allí, ir al Island Adventures, donde te dan un viaje en barco por la zona de las Islas San Juan, de cerca de siete horas, para buscar ballenas. En ese viaje vimos focas, muchos pájaros, águilas y, finalmente, una ballena. Observar una ballena en libertad es uno de los espectáculos más increibles que jamás haya visto. El animal sale a la superficie, suelta su chorro, respira y se vuelve a sumergir con una majestuosidad impresionante mientras nos muestra su cola. Fascinante. Recomendación: en alta mar hace FRIO. Aunque sea verano, hay que llevar jersey y abrigo.
2. SPACE NEEDLE
Con motivo de una feria internacional se construyó esta torre, el edificio más alto de Seattle, ubicado en el Seattle Center. Cuesta 16$ subir. Con el descuento adecuado puede quedarse en 14$. Merece la pena subir y ver el paisaje. Es mejor hacerlo en un dia despejado, ya que se puede ver mejor el Monte Rainier (4.300 metros de altura) y la cordillera de la península Olímpica, así como todos los lagos de Seattle.
3. CANALES DE HIRAM M. CHITTENDEN
Bajo este nombre, que parece sacado de una novela de Tolkien, se esconde un sistema de esclusas similar al del canal de Panamá, con el que los barcos pueden superar el desnivel entre el mar y el lago Unión, de unos seis metros. Lo más interesante de este sitio es la escalera de salmones. Los salmones vuelven del mar al rio, y atraviesan esta escalera para ello. Los canales tienen un lugar habilitado para poder ver a los salmones mientras esperan su turno para saltar. Peces enormes, de algo más de medio metro, y muchos. Nunca había visto tantos salmones juntos. Si tienes la paciencia suficiente podrás verlos saltar. No sólo en la escalera, sino que a veces a los peces se les va la olla y se ponen a saltar en medio del mar, cuando se acercan a la presa. Además, es gratis. Algo digno de ver.
4. FREMONT
Atravesando el Lago Union hacia el norte se llega al barrio de Fremont, que en una ocasión se autoproclamó república independiente. Se trata del barrio bohemio de la ciudad, donde, aparte de cafeterías y negocios originales, se pueden encontrar diversas curiosidades por sus calles. La más llamativa, sin duda, un enorme troll de hormigón que descansa debajo de un puente en la Avenida Troll, mientras despedaza un coche. Otras curiosidades, la única estatua de Lenin que hay en los Estados Unidos, un cohete, que creo recordar que era un misil nuclear desmantelado, los dinosaurios-arbusto... Fremont es el centro del Universo, como bien rezan las señales que se pueden encontrar en sus calles.
5. PIKE MARKET PLACE
Se trata del primer mercado de Estados Unidos donde la compra-venta se hacía sin impuestos. Es decir, se vendía el material directamente a la gente de a pie sin pasar por los intermediarios. Es un laberinto de tiendas, que pasan desde floristerías hasta tiendas de colección de cromos, pasando por las maravillosas pescaderías, donde los pescateros cantan alegres canciones y se pasan los salmones tirándolos por el aire de un lado a otro. Además, en este Pike Market se encuentra el primer Starbucks de la Historia. Por cierto, que mientras estabamos ahí se cumplía el centenario del mercado, con lo que se celebraron diferentes eventos.
6. ALKAII BEACH
Esta es la playa donde se reunieron los fundadores de Seattle con el jefe indio Sealth (que le da el nombre a la ciudad) y decidieron fundarla. La playa en sí no tiene mayor interés, pero las vistas del Downtown de Seattle por un lado, de la península Olímpica por otro, y del Oceano Pacífico merecen la pena. Para llegar hasta la playa desde Seattle es necesario coger un watertaxi, por solo 3$, en el Pier 54 creo recordar, del Downtown de Seattle. Además de viajar en barco, tienes la oportunidad de ver el downtown de Seattle desde una perspectiva envidiable. Ojo, porque el watertaxi tiene un horario limitado, hasta las 19:30 en dia laboral, y si pierdes el último tienes que darte una caminata de impresión hasta llegar a la parada del autobús que vuelve a la ciudad.
7. THE UNDERGROUND TOUR
El centro neurálgico de Seattle es Pioneer Square. Ahí, aparte de muchos clubs y restaurantes, y de un totem y un busto del jefe indio Sealth, puedes acceder, por 12$, al Underground Tour. Este tour te permite viajar a las entrañas de la ciudad, ya que los habitantes de Seattle se vieron obligados a hundirla en el fango. Resulta que la ciudad estaba construida practicamente a nivel del mar, con lo que continuamente había inundaciones y barro en las calles. Aparte, el sistema de desagüe nunca funcionó bien. La caca y el pis salían por la taza en vez de irse. Así que, aprovechando un incendio que destruyó gran parte de la ciudad, decidieron reconstruirla, de tal modo que las primeras plantas de cada edificio quedaron sepultadas bajo el fango, eso sí, dejando unos pasillos subterráneos por los que poder acceder a estos sótanos. El underground tour te lleva a recorrer estos pasillos subterráneos y te explica esta historia mucho mejor de lo que yo lo he hecho.
8. ACUARIO DE SEATTLE
Ideal para días de lluvia. Cuesta 15$. Se trata de un acuario pequeñico, pero que tiene exactamente lo que quieres ver. Hay una zona donde puedes tocar estrellas de mar y otros bichos, un pulpo, una sala dedicada a peces tropicales, focas, nutrias de mar y de rio... Bichos muy simpáticos y muy divertidos de ver, además de una cúpula con la fauna marina de la zona de Seattle.
9. INTERNATIONAL FOUNTAIN
Cerca de la Space Needle, en el Seattle Center, se encuentra la International Fountain. Esta fuente es una semiesfera enorme, de unos cinco metros de diámetro, hundida en un cráter por el que se permite pasear. Cuando no está en funcionamiento el agua mana docilmente de la parte superior de la esfera y resbala hasta caer al suelo. Pero cuando entra en funcionamiento decenas de chorros salen de diferentes agujeros con una intensidad variable, haciendo las delicias de los seattlenses, que juegan con el agua. En ocasiones la fuente se para, y desafia a la gente para que se acerquen y, en el momento menos esperado, vuelve a la carga con más intensidad que nunca. Pasamos buenos ratos ahí, y nos refrescamos los días de calor. Alrededor del cráter, puedes sentarte en bancos de lo más originales. Y si teneis hambre, no olvideis ir al Seattle Center Home y comer una hamburguesa de Quincy. Sin duda, las mejores hamburguesas que he comido en USA.
10. EXPERIENCE MUSIC PROJECT/ SCIENCE FICTION MUSEUM
También en el Seattle Center, y justo al lado de la Space Needle, se levanta este doble museo de formas arquitectonicamente caprichosas. Hay quien dice que se parece a una nave espacial. Otros dicen que tiene forma de guitarra eléctrica... una vez ha sido destrozada por Jimi Hendrix. En el EMP puedes ver exposiciones sobre la música de Seattle, la historia de las guitarras y, lo mejor de todo, un laboratorio de música donde puedes tocar instrumentos y donde te enseñan a tocarlos. Ahí estuvimos un buen rato dándole al bajo y a la guitarra. El SFM es un museo bastante pequeño, pero curioso, donde te cuentan la historia de la ciencia ficción y te muestran artículos originales de algunas de las películas y series más famosas del género. Por 15$ (12 con descuento) puedes visitar ambos museos.
¡Y hay muchas más cosas para hacer! ¡Comprar Peanut Butter Cups! ¡Cenar en la Cheesecake Factory! ¡Comprar camisetas de Levis a 5$ y zapatillas Adidas a 40$ en los outlets! La verdad es que, a pesar de los momentos malos, lo pasé muy bien en Seattle. No me arrepiento de haber hecho este viaje. Gracias a mi hermano, a Amaya y a Ianire por todo.
Pues nada, que me voy. Me voy a aislar unos dias en el pirineo y después cruzaré el charco en busca de la esencia del grunge.
¡Nos vemos a finales de agosto! ¡Portaos bien!
Hace un montón de tiempo me apunté a una asignatura de libre elección llamada Novela de Postguerra. Pensaba que unicamente tendría que leer un poco, hacer algún trabajillo... pero me encontré con que tuve que leer cuatro libracos, hacer un ensayo sobre uno de ellos, y, además un pedazo de examen.
De entre los libros leidos, uno era "La Soledad Era Esto", de ¿Juan José Millás?. Recuerdo que la profa dijo que no era exactamente de la postguerra, pero que por la forma en que estaba escrito, se asemejaba mucho a uno de los tres estilos literarios de la novela de postguerra.
No recuerdo gran cosa del libro. Iba sobre una mujer que era muy desgraciada, a la que se le moría la madre, y se ponía a leer el diario de su madre. Lo que sí recuerdo es la teoría que manejaba sobre los dobles.
Todos tenemos un doble. Este doble vive en nuestras antípodas. El doble siente lo mismo que nosotros, sufre lo mismo que nosotros. Cuando el está contento nosotros nos ponemos contentos, cuando nos entristecemos, el doble se entristece. Nunca podremos encontrar a nuestro doble. Cuando tomamos la decisión de ir a buscarlo, él tiene la misma idea, y viene también a buscarnos, por lo que nunca puedes encontrarte con tu doble. Siempre está en tus antipodas. El único momento en que te encuentras con tu doble es cuando estás a punto de morir. Es sólo entonces cuando tu doble consigue alcanzarte.
El martes pasado Rev y yo quedamos por primera vez en Madrid. Y lo hicimos, tal y como habíamos quedado en este blog, para ver "Transformers" en pantalla gigante en el Kinépolis.
La entrada, comprada en cajero, nos costó 5.50€. Una entrada de cine en el centro de Madrid cuesta casi 7€. En el kinépolis tienes pantalla gigante, sonido THX, butacas cómodas. Las pantallas de los cines del centro de Madrid son pequeñas, las butacas asquerosas y normalmente puedes oir sin problemas el sonido proveniente de la sala contigua.
Vale, el kinépolis no tendrá tanto glamour como los cines Ideal, o los Capitol, o el que toque. Pero chicos, por menos pasta te dan mejor servicio. Algunos alegarán la incomodidad de tener que coger el coche para ir hasta la ciudad de la imagen, e incluso el gasto en gasolina y ruedas. No importa, me sigue mereciendo la pena irme hasta el kinépolis.
Sobre todo si es para ver una película como esta. Llena de acción trepidante, impresionantes peleas entre robots gigantes y destrucción masiva de militares americanos a cargo de decepticones. Como ya imaginareis, la trama de la película no es gran cosa. Dos razas de entidades extraterrestres no biológicas llegan a la Tierra en busca de La Chispa de la Vida, que es un cubo de tamaño variable a partir del cual los objetos cobran vida y muy mala leche. Pero la acción y alguna que otra salida con gracia del guión, hacen de ella una película entretenida. Naturalmente, siempre que ignores detalles como que todo el armamento del ejercito es incapaz de acabar con un robot, pero luego con una sierra mecánica de andar por casa puedes cortarles los brazos.
Pero si en algo destaca Transformers, es en que es una película arriesgada, dispuesta a romper con los tópicos. ¿Por qué digo esto? Primera escena: vemos a unos marines de los USA en un helicóptero charlando distendidamente. Se ponen a hablar de lo que van a hacer en cuanto lleguen a casa y, después de varias gilipolleces, uno dice que lo primero que hará es abrazar a su hijita recien nacida a la que aun no conoce. "Este la palma fijo". Es lo primero que viene a la cabeza, ¿no?. Pues... (ATENCIÓN SPOILER!) ¡Pues no! ¡No muere! El guionista, en un alarde de originalidad y transgresión, no se lo carga a los cinco minutos sino que lo convierte en un héroe... que termina con la espalda despellejada, pero un héroe al fin y al cabo.
No me queda más remedio que aplaudir a "Transformers". Y a la sutilidad con la que nos dejan entrever que habrá una segunda parte.
El otro día me fui a una piscina madrileña a pasar la tarde. Lo típico: tomar el sol tumbado en el cesped rodeado de mujeres en topless y mariconas a las que les asustaban los pájaros, darse unos bañejos y, por supuesto, el heladito de media tarde.
Cuando fui a comprar los helados me fijé en que un par de chicas estaban tomándose unos katxis de kalimotxo en la barra del bar. Eran aproximadamente, las seis de la tarde. Pensé que sería algo anecdótico. Un par de chicas con ganas de juerga y ya está. Pero conforme avanzó la tarde me fijé en que no eran sólo un par de chicas, sino que mucha más gente sostenía en sus manos sus katxis de kalimotxo.
¡Ala, ahi! ¡De borrachera en la piscina! ¡Que bonito! ¿Donde se ha visto eso? Además, el kalimotxo que estaban tomando tenia un color rojo fosforito que daba cierto miedaco. Seguro que procedía de Chernobil.
En fin... estos madrileños... cualquier excusa es buena para montar un poco de botellón. Y a ver si aprenden de una vez que esos vasos no se llaman "minis", que se llaman "katxis"... si es que... ains...
Estas son las palabras más temidas cuando se está de guardia. En mi actual trabajo hacemos soporte telefónico 24x7, con lo que siempre tiene que haber alguién disponible al que llamar por si algo falla.
En ocasiones en el aeropuerto se hacen intervenciones nocturnas en la red, supuestamente para mejorar el funcionamiento del mismo. Generalmente esto hace que todos los sistemas internos se caigan y todo deje de funcionar. (A los que se hayan puesto los pelos de punta y hayan palidecido, tranquilos, estas cosas NUNCA afectan a los pasajeros ni a los viajes ni a los aviones, sólo a los trabajadores). Las palabras "Intervención nocturna" significan casi con total seguridad que la persona que tiene el móvil de soporte pasará la noche en vela y tendrá que tomar delicadas decisiones sin contar con el apoyo de nadie más.
Cuando la intervención finaliza todos los sistemas tienen que volver a funcionar. Si no lo hacen, malo. Aunque generalmente todo vuelve a la normalidad con no muchos problemas.
Anoche me tocó una de estas. Lo gracioso es que no me tocaba guardia a mi, sino a mi jefe, pero él, que no tenía ninguna gana de sufrir una intervención nocturna, me propuso que la hiciera yo. Tras arduas negociaciones, conseguí sacarle dos días libres. Dos días libres a cambio de estar puteado una noche. Merecía la pena. Incluso ahora, después de haberme pasado la noche en vela, solucionando problemas desde las 00:30 hasta las 07:41, con unos pequeños intervalos de sueño que eran cruelmente cortados por el móvil de soporte, creo que ha merecido la pena. Ahora confío en aprovechar adecuadamente esos días libres. Lo contrario indicará que soy tonto.
Ayer me examiné del GMAT. Ya sabeis, el Graduate Management Admission Test, un examen para evaluar tu capacidad en inglés. Lo hice en Madrid, en el Pearson Noseque Nosecuantos de la calle Hermosilla. A pesar de que tenía que empezar a las 10:00 fui con más de media hora de antelación, por si no lo encontraba. No tuve problemas en encontrarlo.
La verdad que estaba muy nervioso. Hacía como cuatro años que no me enfrentaba a un examen. Al entrar a la oficina (porque aquello era una oficina de menos de 30 m2), me pidieron identificarme, y me dieron unas normas a leer. El trato con las señoritas que ahí estaban fue en castellano... que era otra de mis dudas, si tendría que expresarme en inglés o no. Cuando terminé de leer las normas me tomaron la huella dactilar y me quitaron todas mis pertenecias, que guardaron en una taquilla. Ni el pañuelo me dejaron entrar. Me dieron una libreta, un rotulador, unos clinex, unos tapones para las orejas (que no usé) y la llave de la taquilla, y me metieron en la sala de examinación.
La sala era un cuartico con cuatro puestos separados por grandes planchas de madera, continuamente grabado, tanto video como audio, y que se cerraba con una puerta como si quedaramos aislados en cuarentena. A pesar de que el aire acondicionado funcionaba a todo trapo el calor era insufrible. Aunque aun no habían dado las 10:00 empecé con mi examen, mientras llegaban mis otros tres compañeros de examen, a los cuales ni siquiera les vi la cara.
La primera parte era el "essay". Discutir si una editorial de un periódico local sobre una manifestación estaba bien argumentada o no. Según los libros que me dejó Valentín, NUNCA están bien argumentadas, así que busqué puntos flojos y me cargué el argumento del señor. Después me tocó discutir si la educación es la mejor manera de obtener éxito en la vida. En esta dudé un poco más, pero como tenía más pros que contras, me lancé a escribir a favor de que sí.
Primer descanso de "diez" minutos, que entre que te hacen caso (había que levantar la mano para pedir cualquier cosa), te toman la huella dactilar (cada vez que entras y sales de la sala de examinación tienes que poner tu huella), etc... se queda en menos. Eso sí, te daban agua, y te podías hacer un café o un té si querías.
Yo ya me había tranquilizado bastante. Me quedaba lo más duro, pero ahora que ya me había adaptado al lugar me sentía mejor. La siguiente era la parte matemática. 75 minutos de preguntas rebuscadas de matemáticas de EGB y BUP en inglés. Algunas realmente jodidas, otras parecían un chiste. Tras otros 10 minutos de pausa llegó mi calvario: 75 minutos de preguntas verbales. Existen tres tipos de ejercicios: corregir una frase, comprensión verbal de una frase y comprensión verbal de un texto. Aunque parecen chorradas, son jodidas hasta el infinito. Odio especialmente las comprensiones verbales de un texto. Son textos aburridos, densos y desagradables. Sin embargo, son estas preguntas las que mejor me salen. A duras penas terminé esta parte, convencido de que la había cagado.
Aparecieron los resultados no oficiales y... ¡sorpresa! ¡700 puntos! Yo esperaba llegar a 600, así que... ¡misión cumplida!
Pues eso. El sábado, ni corto ni perezoso, me planté en el desfile/manifestación/cabalgata de reyes (o de reinonnnasss
) del dia del orgullo gay.
Un montón de gente (la prensa habla de millón y medio) por las calles principales de Madrid, bajo un sol de justicia (¿por qué no lo harán de noche? "Porque de noche no se ven bien los músculos" fue la respuesta). A eso de las 18:00 empezaron a desfilar leeeeeeeentaaaaameeeeeente la parte "reivindicativa" del desfiles, con lemas tan ocurrentes como "maricas y bolleras también son clase obrera" (?) o "Me caso hoy que se joda Rajoy, me caso mañana que se joda Zaplana, me caso el jueves que se joda Acebes, me caso con ella que se joda la Botella" (¿Estamos celebrando el orgullo de ser gay o manifestándonos contra el PP? "Calla, no ganes puntos para linchamiento").
Tras hora y pico de reivindicaciones, amenizadas con alguna que otra batucada, empezaron a pasar carrozas y más carrozas llenas de tios cachas semidesnudos. Por suerte el sol se iba poniendo y habíamos encontrado un bar cercano donde servían refrescos que sirvieron para hacer un poco más amena la tarde.
Entre músculo y músculo ("Si el amor es ciego, ¿porqué vamos al gimnasio? ¡El amor es músculo!" el slogan más inteligente del dia) y algún que otro engendro pasaban de vez en cuando famosos: Malena Gracia, Poti, Bustamante, Marta Sánchez, Tontxu, Malena Alterio con dos compañeros más de "Aqui no hay quien viva", la canaria de "El Internado" y uno de sus compañeros anodinos... La noche fue cayendo, y los regalos también. Muestras gratuitas de mascarilla capilar, crema autobronceadora, lluvia de caramelos, lluvia de condones, silbatos, extraños pañuelos, camisetas de Google y publicidad, mucha publicidad. Hice una buena cosecha de todo.
El desfile terminó a las cuatro horas y fuimos a demostrar que el amor es ciego poniéndonos hasta el culo en un restaurante italiano.
P.D: ¿Y como sería el desfile en el dia del orgullo hetero? ¿Un montón de carrozas abarrotadas de tias buenas en top-less?
Chueca es un barrio madrileño que, no se desde cuando, si es algo histórico o una moda moderna, es el paraiso gay. Y con motivo del dia del orgullo gay han montado una fiesta de puta madre.
Ayer me fui con onem y sus amigos a Chueca para dar una vueltecilla y pasar un buen rato con la cosa esta de los gays. Había un montón de gente, aunque no tanta como para estar agobiado, ni para tener que hacer cola en las barras. Vamos, una delicia. Por todas partes había escenarios con música. Cuando llegué, en la plaza de Chueca había unas drags en el escenario cantando pasodobles y lanzando condones a la gente. La verdad es que a mi, el espectáculo drag me da bastante repelús, pero se ve que a los gays en general les mola.
Conseguí un montón de regalos. Unos boyz me dieron silbatos y condones. Con los silbatos simulamos diferentes escenas arbitrales: sacamos tarjetas amarillas, expulsamos a la gente y, naturalmente, cuando nos fuimos a casa hubo tres silbidos. Una chica de Ballantines que estaba deseando terminar con su jornada laboral me dio nosecuantasmil chapitas que acabé repartiendo entre la gente que me rodeaba. También nos regalaron jabón de higiene masculina (que aun me estoy preguntando exactamente para limpiarse qué), encuestas de virilidad masculina (si sacabas menos de 22 puntos sobre 25 tenias problemas de disfunción erectil y TENIAS que ir al médico). Gorritas, globos, sombreritos... había de todo ahí.
Acabamos en la plaza ¿Vazquez de Mella?, donde había un concierto de Alejandra Botto, en riguroso playback. Esta chica es famosa por algo, pero no se porque. Después de meternos un kebab de los guarros volvimos a la plaza a bailar con un dj (no faltó el tema Enola Gay, jajajaja). Y ahí, haciendo el tonto, viendo a la gente, vi que lo bueno de esta fiesta es que puedes hacer las tonterías que quieras, los pasos de baile más absurdos, pelearte por jugar con un globo, simular que estás navegando en la Copa America... lo que sea... todo vale, todos somos amigos, nadie te recrimina nada, nadie te mira raro. Libertad.
No me entró ningún gay, ni ninguna hetero, así que no viví situaciones incómodas. Nos fuimos prontillo, que hoy habia que currar. El resumen es que me lo pasé muy bien.
El verano pasado, mientras Amaya y yo viviamos en Barcelona, nos acostumbramos a cenar en un McDonalds cerca de casa. Yo pedía en el McExpress mientras ella y los perritos esperaban en la sombra. En aquel entonces había una promoción por la que regalaban un vaso de Coca-Cola por cada McMenú. Acabamos teniendo unos 8 ó 10 vasos, no recuerdo bien. Vamos, un montón de vasos. Más que de los normales.
Con el tiempo, dichos vasos se fueron rompiendo. Nuestra torpeza en el fregadero fue la principal responsable. De todos esos que obtuvimos ya sólo queda uno.
Al mismo tiempo, los vasos del IKEA también se fueron rompiendo. Hasta la semana pasada se dio la curiosa circunstancia de que teníamos más sartenes que vasos. Pero corregí esta anomalía al comprar un nuevo set en el IKEA, que durarán lo que tengan que durar.
Ahora McDonalds repite su campaña de vasos de Coca~Cola, pero no tengo con quien ir a comprar McMenus...
El agua de mi casa sabe a detergente. Al principio pensamos que era culpa de los vasos, que por lo que sea se les había acumulado una concentración de detergente en el fondo o algo así. Pero con el tiempo nos dimos cuenta de que pasaba en todos los vasos, las jarras y las tazas.
Hicimos la prueba con el grifo del lavabo, y el sabor del agua era impecable. Ahora sólo bebemos agua del lavabo, y la de la cocina sólo para cocinar y fregar. La comida sigue sabiendo a comida aunque cocinemos y freguemos con ese agua.
¿Que le pasa a mi fregadero? ¿Cómo es posible que sepa a detergente? ¿Los vecinos me sabotean? ¿Mi casero es un sádico asesino que me envenena lentamente? ¿El dixan y demás productos que guardo debajo del fregadero se trasladan por osmosis al interior de la tubería?
Muy felices me las prometía yo a los 20 minutos de la segunda parte. El Madrid perdía, el Barcelona ganaba, y yo estaba en el escenario ideal para vivir esa situación: un bar del centro de Madrid, rodeado de merengues, viendo el partido con uno de mis amigos más madridistas. Ver como los madridistas se iban desquiciando cada vez más, como se veían incapaces de remontar, y como sus caras se desencajaban, era un espectáculo único, digno de ver.
Tan sólo había que aguantar 25 minutos más. Yo no me fiaba nada del Madrid. Ni de sus rebotes culés en el último minuto ni de la flor en el culo de Capello.
Y así fue. Cayó el primero, y apenas cinco minutos después, un cabezazo del penco Diarra fue despejado por el portero mallorquín, rebotó en un defensa, y acabó entrando.
La gloria tornóse infierno. Los madridistas no pararon de corear, "Campeones, campeones", "Nos vamos a la Cibeles", e insultos contra un negro del Barça. La cerveza voló por los aires, las bufandas ondeaban en el aire, y poco más pude ver del partido. Por los gritos supe que el Madrid había metido un tercer gol. Y también por los gritos intuí el final del partido. La ciudad estalló de alegría. Los merengues se dirigieron en tropel a la Cibeles. Un espectáculo digno de ver.
P.D: Tampoco hubiera pasado nada porque dejaran que Raúl subiera a la Cibeles. Total, una vez cada cuatro años, no le va a pasar nada... ![]()
Hace ya un par de meses, mi Nintendo GameCube dejó de funcionar. Fue una larga agonía la suya. Primero el botón de abrir la tapa empezó a fallar. Después falló para siempre, y tenía que cerrarla poniéndole algún peso encima. Entonces el botón de encendido dejó de desapretarse, con lo que para apagarla tenía que desconectarla de la corriente. Y, finalmente, un día se apagó para siempre, para no volverse a encender nunca. Tras tres años de diversión y aventuras, mi GameCube, uno de los mejores regalos que nunca me han hecho, dejó de funcionar.
Tras un corto periodo de reflexión decidó comprarme la Nintendo Wii. No fue fácil, ya que en todas las tiendas de Madrid se agotaba con una facilidad pasmosa. Finalmente la encontré en una tienda de Pamplona. Me compré el pack Wii Sports.
Lo que más me interesaba de la Wii es que fuera compatible con los juegos de GameCube, ya que tengo unos cuantos a los que apenas he jugado. La compatibilidad con los juegos es total, pero no así con los mandos. El mando típico de la GameCube funciona todo, excepto los botones R y L. Los mandos negros de CentroMail, directamente no funcionan. La consola se apaga totalmente si conectas uno. Así que ya sólo me quedan los dos mandos blancos que compré aprovechando las ofertas. El cable de uno de estos mandos fue mordisqueado por Chopin, y ha dejado de funcionar, con lo que sólo me queda uno. Uno de cuatro.
En cuanto a los juegos. Pues la verdad que el Wii Sports es divertido, sobre todo el tenis, en el que soy un hacha, y el beisbol. Los bolos, el golf y el boxeo... bueno, pasables. La consola responde bastante bien a los movimientos que haces, y todo está muy bien diseñado. Aun no he jugado a otros juegos, así que no se que tal se juega más allá del Wii Sports. Pero todo se andará.
A las 17:45 llegué en el SuperMicra a la Plaza de Las Ventas. Me sorprendió ver que, a pesar de la fecha, la hora y la climatología (un sol de espanto), mucha gente estaba ya haciendo cola para entrar en el recinto. Conseguí aparcar sin demasiados problemas cerca de la plaza, y pagué religiosamente la zona azul. Al tratarse de "zona espectaculo" podía sacar un ticket de hasta cuatro horas.
Entré en la plaza y cojí un buen sitio, bastante cerca del escenario, y bajo ese sol de justicia, dispuesto a disfrutar de los cinco conciertos del día: Zeno and the Stoics, Triangulo de Amor Bizarro, Kasabian, The Killers y The Smashing Pumpkins.
Hubo un cambio en el guión establecido, y los primeros en actuar fueron el Triangulo. Un grupo español muy interesante, al que le sobra que el cantante cante a grititos como si fuera una histérica. Por otra parte, la organización no los respetó nada. Hubo muchos problemas de sonido, lo cual retrasó la actuación. Cuando por fin iban a empezar, apareció un pipa de Kasabian y se puso a probar la batería, ante la mirada estupefacta del grupo. "Hola, somos Triangulo de Amor Bizarro y el concierto empezará en cuanto este señor abandone el escenario". El señor abandonó el escenario, el concierto empezó y a la octava canción apareció otro señor de la organización haciendo claros gestos para que terminarán ya con su actuación. Supongo que querían paliar al máximo el retraso. Así que el Triangulo dedicó su última canción a Pepeworld. Ah! la canción se llamaba "Hijos de puta".
Este mismo retraso fue el encargado de que Zeno and the Stoics sólo tocaran cinco canciones. Seis tipos con pintas raras hacian una mezcla de Oasis, U2, El Canto del Loco con ramalazos de Simple Minds (Laaaa laralalaaaa). Sin pena ni gloria.
El primer plato fuerte fue Kasabian, uno de los grupos británicos de moda. Cabe decir que entre el público había mucho adolescente y adolescenta con camisetas de Killers y Kasabian. Yo, la verdad, apenas he escuchado una canción de ellos, salvo en el Singstar Rock. Sentía mucha curiosidad por escucharlos, y no me defraudaron. Tampoco es que sean la gran maravilla, pero tienen temas muy interesantes.
Al terminar este concierto abandoné mi privilegiada posición para reunirme con unos amigos del Meno, con los que había quedado. En ese momento fue cuando más gente entraba. Claro, los dos principales atractivos de la noche estaban a punto de empezar.
The Killers habían generado mucha expectación. La Plaza de las Ventas estaba llena, y todo el mundo botó cuando empezó a sonar "Sam's Town". La verdad que fue un concierto muy parecido al de Barcelona de Noviembre, con algún pequeño cambio en el orden, y con alguna novedad. Y de menor duración, es lo que tiene un festival. Como he dicho, todo el mundo botó. Fue impresionante ver como toda la plaza coreaba temas como "Somebody Told Me" o "Bones". Sin duda, The Killers acabarán comiéndose el mundo, aunque ahora los gafapastas renieguen de ellos.
Al terminar la actuación de The Killers los adolescentes abandonaron las primeras posiciones para dejársela a los talluditos. Llegaba el momento estelar de la noche, el retorno de los Smashing Pumpkins, uno de los grandes referentas del rock alternativo de los 90, con sus nuevas canciones, su nueva bajista, su nuevo japo guitarrista y sus temas míticos.
En el año 2000 Billy Corgan anunció la desaparición de The Smashing Pumpkins, alegando que no podían luchar contra el "britniespearismo" del que se había apoderado el mercado musical. Su gira despedida pasó por Madrid, en uno de los conciertos más peculiares que he vivido. El de ayer fue mucho más accesible. Aunque empezara con una paja mental guitarrera de unos diez minutos, en seguida llegaron los primeros clásicos: "Today" y "Bullet with butterfly wings". ¡Los Smashing han vuelto! Se evidenció que para esas horas (el concierto empezó a las 00:15) y tras cinco horas de conciertos el público empezaba a acusar el cansancio. Aun así, quedaban fuerzas para cantar los clásicos, y para admirar las nuevas obras de un disco "Zeitgeist", que Corgan aseguró que sabía que todos nosotros nos lo ibamos a descargar de internet... lo dijo en tono de reproche, pero a continuación aclaró que no le importaba, que lo importante era que lo escucharamos. El concierto tuvo su parte acústica, con "33" y "To Sheila", para terminar con un bloque de clásicos: "Tonight Tonight", "Disarm", "Stand inside your love", "1979" y "Real love" (canción inédita que se incluyó en sus grandes éxitos). En ese momento mis compis de concierto, en su afán por encontrar un taxi sin problemas, empezaron a abandonar la plaza. Yo tenía mis reticencias, ya que confiaba en algún bis inesperado, como así fue: "Muzzle", una canción de su mejor disco, que nunca fue single, pero que el público conocía y cantó. Perdí a mis compis cagaprisas, pero gané un buen bis.
A la salida, me alegré infinitamente de haberme llevado el coche, a pesar de mis miedos al tráfico madrileño. Eso sí, cuando llegué a mi barrio, no paré de preguntarme como se me ocurrió alquilar un garaje a 20 minutos de casa, mientras luchaba contra el cansancio y el sueño.
Hace algo más de un año ETA anunció un alto el fuego "permanente". Alto el fuego que se rompió extraoficialmente el 30 de diciembre con el atentado de la T4, y que desde esta madrugada se hará oficial, tal y como dice el comunicado de los asesinos. Y echando la vista atrás, he ido al artículo que en su día escribí sobre la "tregua". Ya entonces el alto el fuego despertó suspicacias y se veía claro que no iba a llevar a ninguna parte. Ahora mismo no entiendo como alguien pudo pensar que un proceso de esas características podría llevar a la paz. No tiene ningún sentido.
Una de las primeras cosas que he pensado tras saber la noticia es que toda la política del PSOE del último año se ha venido abajo. ¿Qué harán ahora con De Juana Chaos? ¿Volverá a la cárcel? Ya está sano como una manzana, y su ingreso en prisión no alterará ningún proceso de paz. ¿Y que hacemos con ANV? ¿Ilegalizamos este partido de una vez o que? Por no hablar de los pactos en Navarra. ¿Sigue teniendo sentido que el PSN pacte con NaBai? Navarra ya no es moneda de cambio, una vez que los terroristas han vuelto a las armas. ¿Habrá elecciones anticipadas? ¿Celebrará Rajoy con una botella de champán el próximo asesinato de ETA?
Sin embargo, lo grave es lo siguiente: a partir de mañana va a volver a morir gente. Gente inocente. Probablemente gente a la que Euskal Herria se la traiga al pairo. Lo siento por ellos.